miércoles, 7 de marzo de 2018

Y se acabó el mundo tal y como lo conocíamos...


Hace años, tantos como hace que este blog ha estado en pausa a Games Workshop le dió por avanzar el trasfondo de Warhammer fantasia después de a saber cuantos años con varias campañas de un quiero y me acabo rajando. Pero entonces llegó el fin de los tiempos...

Y vamos si avanzó, excesivamente, era imposible digerir tanto en tan poco; pasamos de un inmovilismo absoluto a una locura de trasfondo nuevo sin ser capaces de digerir todo, una orgia de nuevas figuras, nuevas reglas, nueva campaña llevando a la cima de todo aquello de lo que se criticaba de la tan controvertida 8ª edición (edición que a mi me gustaba mucho, pero no quita que tuviera muchisimos defectos). Y al final... todo se acabó.

Si señor, todo para decir: ¡Hasta aquí hemos llegado!, y empezar una nueva aventura en la era de Sigmar.


Los cinco libros que marcaron el fin del viejo mundo

Sin embargo no solo Warhammer fantasia sufrió eso, también le llegó la hora a su homologo futurista. Warhammer 40.000 empezó ese avance de trasfondo de alguna forma mas escalonada, primero con Traitor's Hate y Angel's Blade, seguido de La maldición de los Wulfen y La ira de Magnus, para finalmente acabar todo en The Gathering Storm. No se si aprendieron de los errores de End of Times, o si realmente quisieron ir con mas cuidado y mimar a su producto estrella que es Warhammer 40k. Al igual que End of Times todo eso vino con una serie de libros, minis nuevas y un avance de trasfondo brutal después de tantos años de inmovilismo. Al igual que la anterior, esta edición trajo todo lo malo que 7ª edición tuvo y lo llevó a su máximo exponente. Y al final... no, no todo acabó, pero si cambió mucho, mucho las cosas.


Tres libros que cambiaron el siniestro futuro de la humanidad.

EL LEGADO

El legado de ambos es muy diferente. Mientras Warhammer fantasia se convirtió en Age of Sigmar y todo lo que conociamos del viejo mundo ha quedado como un elemento totalmente residual, Warhammer 40.000 ha avanzado en el trasfondo manteniendolo mas o menos intacto.

Como a muchos la desaparición del viejo mundo me dejó cuanto menos moralmente en una especie de tierra de nadie. Age of Sigmar había aparecido y el cambio era tan rotundo y brusco que creo mucho rechazo, por no hablar de unas reglas a priori excesivamente sencillas y con unas reglas que eran de chiste, basadas en ganar tirando pedos y eructos dicho mal y rápido. Las nueva facción de Sigmarites encima fué muy controvertida y mucha gente que ya vió el cambio con malos ojos, directamente negó el juego para la eternidad.

AoS no fué para bienvenido para gran parte de la comunidad

En mi opinión y echando la mirada atrás todo ese cambio tiene sentido, muchas marcas de proxies, puesto estás trabajando con una fantasía excesivamente genérica. También ha habido proxies para 40k pero nunca ha sido lo mismo. Además de un juego que es pesado, con cada nueva edición repleta de cambios en un juego con demasiada complejidad de reglas para el que quería iniciarse en el mundo de los wargames, demasiadas minis que en la mayoría de casos no dejaban de ser meros contadores de vida y con un alto precio para lo que su rol implicaba a nivel jugable, el juego por desgracia agonizaba, y todo eso cambió de la noche al día.

Con el tiempo incluido cambio de CEO, Age of Sigmar evolucionó. El sistema de puntos apareció por primera vez en el General's Handbook del 2016 creando varios modos de juego. Todo el terreno se fué allanando para lo que estaba por venir...

8ª EDICIÓN DE WARHAMMER 40.000

Ya había rumores de una "sigmarización" de Warhammer 40k y muchos se estaban llevando a la cabeza; si warhammer fantasia estaba agonizando, lo mismo se puede decir de warhammer 40k y su 7ª edición, claro que nunca sería de la misma forma, pues 40k siempre tenía una mayor base de jugadores. Pero visto los antecendentes, se palpaba nerviosismo por parte de muchos.

Sin embargo resultó ser todo lo contrario, si End of Times significó la muerte de warhammer fantasia, The gathering storm a mi modo de ver ha resultado ser el renacimiento de Warhammer 40k. Es cierto, la base de reglas se asemejaba a AoS: Una simplificación brutal de reglas y cambios muy profundos en el juego. Pero en general ha gustado, y mucho. Siempre he pensado que AoS sin pretenderlo ha sido un terreno de pruebas para lo que se ha convertido warhammer 40k que es una versión en mi opinión levemente mejorada de AoS pese a que a nivel jugable son juegos con bastantes diferencias, pero que ha sabido tocar donde había que tocar para que el juego no perdiera personalidad.


8ª ha traido definitivamente el regreso de los primarcas.

Mentiría si dijera que no ha tenido controversia, claro que ha tenido, pero el golpe sobre la mesa que ha dado Games Workshop con 8ª edición ha sido tan brutal que ha dejado temblando a muchos otras marcas y juegos que habían sido refugio para jugadores que como yo, no estaban ni contentos con el juego y mucho menos con las políticas tóxicas hacía su comunidad que estaba llevando Games Workshop los últimos años.

Las políticas de la empresa además ha sabido aprovechar el regreso de viejos jugadores y la llegada de nuevos, pues gracias a sus nuevos juegos de mesa como Warhammer Quest: Silver tower, Warhammer Quest: Shadows over Hammerhall y Warhammer Underworlds Shadespire, han conseguido empezar a provocar un importante interés en Age of Sigmar que tenía un crecimiento bastante flojo para una empresa como Games Workshop (aunque la propia empresa siempre ha dicho estar contenta con los resultados de AoS).

¿COMO ME HA AFECTADO?

Y a este punto quería llegar yo, ¿como me ha afectado todo esto? En principio visto la deriva de un juego que ya no me apasionaba, me quité de encima mis lobos espaciales. Si no me quité de mi ejercito imperial fue por amor a algo que llevaba tantos y tantos años coleccionando. Aunque Age of Sigmar no me llamó especialmente la atención, tampoco lo llegué a denostar.

Fué por casualidad cuando quitandome los lobos espaciales me ofrecieron cambiarlo por un Warhammer Quest Silver tower (en esta casa todos los juegos de mesa son bienvenidos), que le había hecho ojitos, pero estaba en mi lista de compras de esas que alomejor vienen si se alinean los planetas de forma adecuada. La cosa es que me encantó. Todo. El juego, las minis y el arte. Si bien es cierto que el spanglish resultaba molesto y muchos terminos rozan literalmente la estupidez, el juego cuajó muy bien en casa. Con Shadows over Hammerhall cayó de inmediato, y al igual que silver tower cuajó muy bien. Ya tocaba pensar si dar el siguiente paso... ¿jugar a AoS?

Pues al final gracias a mil anuncios me hice con la caja básica de AoS precintada por 50€, todo un chollazo, en el peor de los caso si no gustaba el juego seguramente lo podría vender por lo mismo que me costó. Para mi usar mi viejo imperio no era una opción, mi ejercito de imperio se ha convertido con el tiempo en algo que le he dedicado muchas horas, muy buenos ratos, pero en el viejo mundo. Lo he convertido en un elemento de colección que he aún ahora sigo completando cuando veo alguna ofertilla, pero ya no quiero jugarlo, el amor a veces es complicado.

Y fue una grandisima decisión, la verdad es que no lo esperaba, juego rápido, muy fácil de aprender, pero con el tiempo he visto que tenía mucha mas miga de lo que a priori parecía. Las tan denostadas cuatro hojas de reglas funcionan tan bien como funcionaba las mas de cincuenta hojas que tenía el juego de warhammer. De echo a día de hoy prefiero lo que me ofrece Age of Sigmar con todos sus defectos que lo que me ofrecia el warhammer clásico con todas sus virtudes.

Y como no, cuando llegó octava de warhammer 40.000 lo mismo, aunque ya sin nada del juego, he decidido empezar un nuevo ejercito, diferente y que me llamase la atención: El adeptus mechanicus. Hasta mi mujer se ha subido al carro y se ha agenciado la Guardia de la muerte de dark imperium.

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Si alguien llega hasta aquí y se pregunta que ha sido toda esta parrafada, es básicamente una declaración de intenciones de lo que será el blog en el futuro. Me he quitado muchos juegos de encima que no me acababan de llenar y ahora si lo está consiguiendo esta nueva etapa con Games Workshop.

Espero en este regreso ser mas constante en esta nueva etapa en la que he recuperado mi pasión por este hobby, que parece que nunca se fué, solo estaba hibernando.




1 comentarios:

bairrin dijo...

Ha habido muchos cambios, pero creo que si es cierto que AoS fue mucho mas rupturista, mientras que en 40k ha habido mas continuidad. Eso ha quitado mucha de la mala reacción que hubo en fantasy.

Pero la verdad es que todo en 40k ha estado mas cuidado, mientras que AoS ha ido a salto de mata. El resultado es claro: mientras 40k va lanzado, AoS no acaba de asentarse mas allá de sus juegos de tablero.

Veremos como acaba todo esto. :D